De ese encanto y ese dolor vomita mi alma farolera que catando su vejezrecuerda en D. Antoniosu tímida honradez:“no extrañéis, dulces amigosque esté mi frente arrugadayo vivo en PAZ con los hombres y en GUERRA con mis entrañas”El poeta no llora, diluvia…..Un abrazo diluviado desde el alma farolera de un extraño.
De ese encanto y ese dolor
ReplyDeletevomita mi alma farolera
que catando su vejez
recuerda en D. Antonio
su tímida honradez:
“no extrañéis, dulces amigos
que esté mi frente arrugada
yo vivo en PAZ con los hombres
y en GUERRA con mis entrañas”
El poeta no llora, diluvia…..
Un abrazo diluviado desde el alma farolera de un extraño.